Bloque 6. Ciencia, centralismo y relaciones con la Iglesia en el siglo XIX
Lección 15. Ideología liberal y centralismo
A diferencia de la organización territorial plural del Antiguo Régimen (Historia del Derecho Español, bloque 7), el liberalismo español del siglo XIX —de inspiración marcadamente francesa y jacobina en este punto— impulsa un modelo de centralización administrativa del territorio, articulado en torno a la división provincial uniforme (obra, principalmente, de Javier de Burgos en 1833), en clara ruptura con la pluralidad de reinos y territorios forales propia del Antiguo Régimen.
Lección 16. Vertebración y gestión del territorio
La nueva organización territorial liberal se estructura sobre las provincias (unidad administrativa uniforme para todo el territorio nacional) y, dentro de ellas, los municipios, sustituyendo progresivamente las antiguas particularidades forales por un modelo homogéneo de administración territorial, antecedente directo de la actual Administración periférica del Estado y de la Administración local (ver Derecho Administrativo I, temas 3 y 5).
Lección 17. Control social y relaciones con la Iglesia contemporánea
Las relaciones Iglesia-Estado en el siglo XIX oscilan entre periodos de ruptura (desamortizaciones eclesiásticas, supresión de órdenes religiosas en determinados momentos revolucionarios) y periodos de reconciliación formal (el Concordato de 1851 con la Santa Sede, que restablece relaciones estables tras las tensiones generadas por las desamortizaciones), reflejo de la persistente tensión entre el proyecto liberal secularizador y el peso social e institucional de la Iglesia católica en la España del XIX.
Lección 18. La gestión de los recursos y las prestaciones personales de los ciudadanos
El Estado liberal decimonónico desarrolla un sistema fiscal moderno (basado progresivamente en impuestos directos e indirectos de aplicación general, sustituyendo la fiscalidad fragmentada del Antiguo Régimen) y mantiene, especialmente en su vertiente militar, ciertas prestaciones personales obligatorias de los ciudadanos (el servicio militar obligatorio, con el controvertido sistema de “redención en metálico” que permitía a quienes podían pagarlo eludir el servicio activo, sustituyéndolo por dinero).
Ejemplo práctico
La división provincial de Javier de Burgos (1833), que sustituyó la antigua pluralidad de reinos, señoríos y territorios forales por 49 provincias de extensión relativamente homogénea, sigue siendo hoy, casi dos siglos después, la base de la organización territorial administrativa española (con las adaptaciones del actual Estado autonómico, ver Constitucional I, lecciones XV-XVII): un ejemplo claro de cómo las reformas centralizadoras del liberalismo decimonónico han dejado una huella institucional duradera hasta la actualidad.
Ideas clave
- El liberalismo español, de inspiración francesa, impulsa la centralización territorial: división provincial de Javier de Burgos (1833), aún vigente en lo esencial.
- Relaciones Iglesia-Estado oscilantes en el XIX: desamortizaciones (ruptura) vs. Concordato de 1851 (reconciliación formal).
- Desarrollo de un sistema fiscal moderno y pervivencia de prestaciones personales (servicio militar obligatorio, con redención en metálico).