Saltar al contenido
Capítulo 6. Prestaciones monetarias, redistribución y aseguramiento

Capítulo 6. Prestaciones monetarias, redistribución y aseguramiento

Transferencias monetarias vs. transferencias en especie

El sector público puede redistribuir renta mediante transferencias monetarias (dinero, que el beneficiario puede destinar libremente) o transferencias en especie (bienes o servicios concretos: comedores sociales, vivienda social). Las primeras respetan mejor la libertad de elección del beneficiario (mayor eficiencia según la teoría económica clásica); las segundas se justifican, entre otras razones, por el paternalismo (garantizar que el recurso se destina realmente a la necesidad que se pretende cubrir) o por evitar comportamientos fraudulentos.

Eficiencia y equidad en los sistemas públicos de pensiones

Los sistemas de pensiones pueden ser de reparto (las cotizaciones de los trabajadores activos financian directamente las pensiones de los jubilados actuales, como el sistema español) o de capitalización (cada trabajador acumula un fondo propio que financiará su futura pensión). El sistema de reparto es más vulnerable al envejecimiento demográfico (menos cotizantes por pensionista), mientras que el de capitalización traslada el riesgo a la rentabilidad de los mercados financieros.

Prestaciones por desempleo y participación laboral

Las prestaciones por desempleo cumplen una función aseguradora esencial, pero generan también un efecto desincentivador potencial sobre la búsqueda activa de empleo (riesgo moral), lo que justifica el diseño de mecanismos de control y de incentivos a la reincorporación laboral (limitación temporal, condicionalidad a la búsqueda activa).

Los programas de lucha contra la pobreza

Instrumentos específicos (rentas mínimas de inserción, ingreso mínimo vital) dirigidos a garantizar un nivel de renta básico a los colectivos más vulnerables, diseñados normalmente con mecanismos de retirada gradual de la prestación conforme aumentan los ingresos propios del beneficiario, para minimizar el desincentivo a la búsqueda de empleo (evitando las llamadas “trampas de la pobreza”).

Ejemplo práctico

El sistema público de pensiones español es de reparto: las cotizaciones de los trabajadores en activo financian directamente las pensiones actuales, sin que exista un fondo individual acumulado para cada cotizante. Esto explica por qué el envejecimiento de la población (menos trabajadores activos por cada pensionista) genera tensiones financieras sobre el sistema, a diferencia de lo que ocurriría en un sistema de capitalización individual, en el que el riesgo demográfico se sustituye por el riesgo de rentabilidad de los mercados financieros.

Ideas clave

  • Transferencias monetarias (libertad de elección) vs. en especie (paternalismo, control del destino del recurso).
  • Sistemas de pensiones: reparto (España, vulnerable al envejecimiento) vs. capitalización (riesgo trasladado a los mercados).
  • Las prestaciones por desempleo generan un efecto desincentivador potencial (riesgo moral), que se busca mitigar con condicionalidad.
Programa oficial de la asignatura, Capítulo 6 del manual.